EL RÍO DE LAS COSAS

 

EL RÍO DE LAS COSAS (de las cosas que la peña prefiera olvidar)

 

No sé si la peña se fija en cómo algunas veces perdemos cosas mientras estamos flipando, distraídos con otra movida cualquiera y de pronto…

Hola? Qué pasa? Dónde está mi chupita que yo la había dejado aquí tó dobladita y aquí no hay nasti de plasti…y adiós, ni rastro… Ya puedes preguntar a los colegas, poner un anuncio en el puto metro, o en el escaparate del chino. Tu chupa chula se piró, cambió de bollo, está a otra cosa con otra tía y ni la hueles.

 

Pues eso mismo me pasó una baza con un tío guaperas que conocí.

Me invitó a una fiesta con sus colegas pijitos, me achuchó los morros, me pasó el peta, y venga a comerme la oreja,¡ acho! Que si le molaban mazo mis ojos, que si tenía una voz que le sonaba a una tía del tik tock que le flipaba cantando, que si yo tenía que cantar la hostia de bien, que si no le importaba a él que las tías estuvieran llenitas… que yo pensaba para mi (y a ti quien te ha preguntáo, bacalao, si te importan o no mis lorzas…)

El caso es que al final, con tanta birra y tanto trap y tanta peste a HUGO BOSS se me fueron cayendo las defensas, y la Vane acabó la noche como una pringá despelotada y arrebujada por el suelo con aquel colega pijo desconocido  y con uno de sus colegas abrazado por detrás agarrándola una teta.

Empezaba a haber luz de día. Estábamos los tres medio despiertos en el suelo del patio, a mi me sangraba una rodilla, aún estaba tan pedo que no podía ni moverme, porque además el colega que tenía por detrás agarrado a mis tetas pesaba mogollón. Y entonces empezó a caer la lluvia sobre los tres como si fuera un puto río. Me salpicaba la sangre de las rodillas y la arrastraba por el suelo hasta un sumidero que había un poco más adelante y cuesta abajo. Y yo, incapaz de moverme, colega, sólo podía ver ese rio que había montado la lluvia y que se lo llevaba todo… las colillas de los petas, los vasos rotos, mis bragas, un pico, la espuma de la boca de mi colega pijito… todo, todo se lo llevaba ese río montado por la lluvia y yo flipaba porque no podía recordar ni siquiera cuáles eran las cosas que aquel río me estaba quitando.

 

Comentarios